Un análisis de EASEC conecta la mejora del empleo en España con el desajuste de talento que reportan las empresas —dos datos que conviven sin contradecirse—, en torno al Programa de Cooperación Internacional 2026-2027, que pone 22 millones de euros a disposición de instituciones y empresas para certificar competencias transversales.
La tasa de paro en España se situó en 9,87% en el segundo trimestre de 2026, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE): la primera vez que el indicador baja del 10% en un segundo trimestre desde 2008, con la ocupación en un máximo histórico de 22.779.000 personas. Pese a esa mejora, el 78% de las empresas españolas —casi ocho de cada diez— declara dificultades para cubrir sus vacantes, según el informe Desajuste de Talento 2026 de ManpowerGroup, una cifra que supera la media global (72%) y que ha crecido respecto al año anterior. El buen dato de empleo y la escasez de talento no se contradicen: describen un mercado que crea puestos más rápido de lo que logra certificar quién puede ocuparlos.
Una mejora del empleo que no cierra la brecha de competencias
La mejora del empleo no es uniforme: Illes Balears registró la tasa de paro más baja del país (6,11%) y Andalucía la más alta (14,56%), mientras el colectivo autónomo se redujo un 3,04% interanual, hasta 3.183.400 personas. El desajuste de talento, por su parte, atraviesa prácticamente todos los sectores —energía, industria, construcción, hostelería y sanidad—, con la tecnología a la cabeza: el 78% de las empresas tecnológicas españolas reporta dificultades para cubrir vacantes, cinco puntos por encima de la media europea (74%) del sector.
Desde ManpowerGroup atribuyen el fenómeno a que el reto ya no se limita a encontrar perfiles técnicos, sino profesionales capaces de adaptarse, colaborar y resolver problemas complejos en entornos de cambio constante —una combinación cada vez más difícil de encontrar en el mercado.
La escasez ya no es solo técnica
El propio informe de ManpowerGroup precisa que, en España, las mayores carencias no están en el dominio técnico sino en las competencias transversales: profesionalidad y ética de trabajo (48%), comunicación y trabajo en equipo (45%), pensamiento crítico (40%) y adaptabilidad (30%) encabezan la lista de habilidades más escasas, por delante incluso de la alfabetización en inteligencia artificial (34%).
El diagnóstico coincide con la advertencia que EASEC ha planteado en otros mercados: la brecha de talento no se resuelve solo con más formación técnica, sino con mecanismos que permitan demostrar —y no solo declarar— las competencias humanas que las organizaciones ya identifican como escasas.
Un sistema propio para las cualificaciones, una brecha en las competencias transversales
España cuenta con un sistema nacional consolidado para acreditar cualificaciones profesionales adquiridas por experiencia laboral: los certificados de profesionalidad del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y el Procedimiento de Evaluación y Acreditación de Competencias (PEAC) que gestiona el Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL) junto a las comunidades autónomas, organizados en 26 familias profesionales y alineados al Marco Europeo de Cualificaciones (EQF). Ese sistema certifica oficios y cualificaciones técnicas concretas. La brecha que señala el informe de ManpowerGroup es distinta: se ubica en las competencias transversales y de empleabilidad —comunicación, pensamiento crítico, adaptabilidad— que atraviesan cualquier oficio o profesión, y para las que España no cuenta aún con un estándar de certificación equivalente.
Un programa europeo de cooperación, con fondos disponibles también en España
Para contribuir a cerrar esa brecha, EASEC —organismo europeo de certificación y acreditación de competencias, con sede en Valencia y presencia en más de 64 países— abre su Programa de Cooperación Internacional 2026-2027, que pone a disposición 22 millones de euros en tres líneas de financiamiento: Acreditación de Programas (7 millones de euros, para instituciones de educación superior, asociaciones, redes y gobiernos), Centros Certificadores Oficiales (10 millones de euros, para instituciones que quieran emitir certificaciones EASEC de forma oficial) y EASEC Talent-First Employers (5 millones de euros, para empresas que certifiquen sus procesos de selección por competencias). Las instituciones oficiales de países miembros de la Unión Europea, como España, tienen prioridad no excluyente en la asignación de las Líneas 1 y 2.
La asignación de fondos comienza en septiembre de 2026 y se mantiene abierta de forma continua, por orden de llegada, hasta agotar el fondo, que vence en junio de 2027. Las solicitudes se presentan a través de [email protected].
“España tiene un sistema robusto para acreditar cualificaciones profesionales por experiencia laboral. Lo que falta es un estándar equivalente para las competencias transversales, con reconocimiento internacional y comparable entre países. Las instituciones y empresas españolas, además, cuentan con prioridad en la asignación de estos fondos por ser miembros de la Unión Europea.”
— Isaías Sharon, director de Relaciones Institucionales de EASEC
Acerca de EASEC
EASEC (European Accreditation of Soft Skills & Employability Competencies) es un organismo europeo de certificación y acreditación de competencias, con sede en Valencia, España, y presencia en más de 64 países. Su misión es aportar evidencia verificable e independiente sobre las competencias humanas y de empleabilidad de personas e instituciones, a través de evaluaciones con respaldo científico alineadas a marcos internacionales como ESCO, EQF, Europass, Tuning y el Foro Económico Mundial. EASEC opera en tres ámbitos —educación escolar, educación superior y mundo del trabajo— bajo el principio de que una competencia solo cuenta cuando puede demostrarse.
Sobre el vocero
Isaías Sharon es doctor en Educación y Nuevas Tecnologías y psicólogo organizacional de origen chileno. Es director de Relaciones Institucionales de EASEC y docente de programas de inteligencia artificial en la Universidad del Desarrollo (Chile). Su trabajo combina metodología científica rigurosa —psicometría, marcos europeos de competencias— con la ejecución práctica en instituciones educativas y organizaciones.


